Tres cuestiones litúrgicas (escolásticamente planteadas).

Aquí, para el que verdaderamente le importa este asunto, tres asuntos que se las traen: si hay un culto agradable a Dios (esa es más fácil, casi todo el mundo está de acuerdo), si puede haber un culto indecoroso (aquí los progresistas se corren, ni hablar de esto) y, por último, si es lícito asistir a un culto indecoroso (aquí se corren los lefes, ni hablar de esto). Difícil todo, pero para el que le importe la cuestión, quizá debiera abocarse "con toda su mente". Para cumplir, entre otras cosas, con el Primer Mandamiento.

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