Si Cristo no era poeta.

Castellani supo decirlo bien, poniéndolo en boca de los fariseos, Cristo, "Andaba con publicanos y pecadores ("dime con quién andas...") y no fulminaba con indignación a las pecadoras. ¡Hubiese sido tan fácil era de tan buen tono! ¿Y por ventura era mentira? ¿No podía tronar una vez al menos, como todos los predicadores, contra la disolución de las costumbres, la corrupción que lo invade todo, las porquerías de la carne, y esas mallas de baño venidas de Grecia y cada vez más cortas? Pero ¡ni una sola palabra acerca de "las playas"! ¡Puras parábolas luminosas, comparaciones poéticas y preceptos generales, es decir, poesía, poesía y poesía! ¿Adónde vamos?". Y tiene razón Castellani (y tienen razón los fariseos), Cristo fue, también, un poeta eximio. Nadie como Oscar Wilde para explicarlo...

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