Hypomoné, la paciencia indispensable.

A medida que se acerca el fin de los tiempos, más paciencia habrá que ejercer, más paciencia habrá que cultivar. Es el otro nombre de la perseverancia que Nuestro Señor recomendó explícitamente como fórmula de salvación (Lc. XXI:19). Pierre Miquel, un monje benedictino, se tomó el trabajo de rastrear las connotaciones del vocablo a lo largo de 20 siglos de exégesis. Para leer con paciencia.

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