"Mi alma está triste hasta la muerte"

John Henry Newman

Castellani destacó esta pieza del insigne cardenal, diciendo que se trataba de "un sermón inmortal" y, en efecto, desafío al lector que encuentre alguna otra homilía (incluso las demás de él mismo) que alcancen estas alturas. Ahora, aunque Newman no lo explicita, aquí parecería haber una secreta invitación para todo cristiano que quisiera avanzar un poco más en la vida espiritual, una especie de consejo evangélico que... (tengo la boca atada para decir algo más, el lector verá). 

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